¡CASTIGOS NO! SOLUCIONES

¡CASTIGOS NO! SOLUCIONES

Si queremos un mundo de paz y justicia enseñemos a nuestros pequeños a aprender de los errores y busquemos soluciones juntos. Erradiquemos de una vez el castigo, ese lastre que ha acompañado al ser humano desde antaño como forma de adiestrar y someter. Todo castigo es un acto de violencia, siempre injusto pues el fuerte somete al débil, generando dolor, resentimiento, tristeza, soledad, infravaloración, miedo, ansiedad, impotencia, sometimiento, malestar…

Cachete, azote, empujón, zarandeo, pellizco, levantar la mano, amenazar, asustar, gritar, insultar, menospreciar, humillar, ignorar, dejarlo solo, encerrarlo, imponer… ¿son modelos de comportamiento adecuado? ¿así queremos que aprendan a solucionar sus conflictos? Gracias a que nos equivocamos vamos aprendiendo, pero los malos sentimientos que produce el castigo impiden el aprendizaje y empeora la situación.

Cualquier mal comportamiento es una llamada de atención ante necesidades no cubiertas. Cada niñx en cada momento tiene unas necesidades diferentes. A continuación os enumero algunas de las más básicas a cualquier edad.

Los niños/as tienen necesidad de…

  • Alimento y descanso: Una siesta puede evitar conflictos posteriores, así como cambiar nuestros horarios de comida adaptándonos al peque.
  • Seguridad: Sentirse seguro da tranquilidad, respeta sus miedos y muestra comprensión y apoyo siempre.
  • Amor incondicional: Necesitan oírlo mucho. Deben saber que los amas también cuando se equivocan.
  • Ser escuchado, valorado y tenido en cuenta: Decidir sobre aquello que les afecta.
  • Jugar: Aprenden jugando no sentados escuchando. Cuantas más oportunidades de juego en el día mejor. Jugar solos, jugar con otros niños y jugar con sus papás.
  • Atención plena no dividida y momentos compartidos de calidad con sus seres queridos: Evitarás que intente llamar tu atención por las malas si le das atención por las buenas.
  • Sentirse útil: Déjalo colaborar y agradecele.
  • Modelos de comportamiento: Eres su ejemplo, no te puedes enfadar si no te hacen caso cuando quieres si tu no les haces caso cuando ellos quieren.
  • Contacto físico y ocular, sonrisas, y expresiones de afecto hacia ellos, mimos, caricias.
  • Salirse con la suya de vez en cuando, el que la sigue la consigue es un buen aprendizaje, interiorizan que pueden conseguir todo lo que se propongan.
  • Explorar, descubrir, manipular… así conocen el mundo, lanzando tus zapatos por el balcón, espachurrando la comida con las manos y limpiándose en las cortinas, echando agua en el ordenador. Necesitan ver que pasa.

 

Anticípate y evita los conflictos

No dejes a su alcance o a la vista algo peligroso o que no quieras que toque. Evita pasar delante del parque si vas con prisa…

Prepáralos ante una situación nueva: Si vamos a visitar a la tía abuela, indicaremos cómo esperamos que se comporten, el tiempo que vamos a estar, pensamos juntos que juguetes llevar para entretenerse sin molestar. Su actitud allí cambiará mucho.

Dale opciones, qué quieres cenar, qué ropa te quieres poner, qué quieres hacer primero. Consensuar las normas de convivencia, cuando toman partido en las decisiones es más fácil que las respeten.

Descansa y date tiempo para ti, si estas contentx y descansadx las situaciones se ven diferente.

Cómo reaccionar ante un conflicto

Mantén la calma. Antes de estallar o gritar vete a otra habitación y date un momento respirando hondo. Controla tu tono de voz y el lenguaje que usas.

Recuerda que la mayoría de las cosas tienen solución: el pelo crece, las paredes se pueden volver a pintar, podemos salir a comer fuera, la ropa se lava…pero tu actitud ante el problema queda grabada en el cerebro de tu hijx.

Piensa que lo más importante para ti son tus hijxs, no la vajilla de porcelana, ni la tele nueva, ni la alfombra persa, ni siquiera tu iphone que ahora se hunde en el retrete.

Empatiza y ponte en su pellejo. Interesate por lo que siente. Si se porta mal, es porque se siente mal, y, a diferencia del adulto, no es capaz de reconocer, entender y controlar las emociones.

Cambia de escenario o distraerlo con otra cosa un juguete, una canción… (cuando son pequeños funciona luego ya no). Saca al niñx de la situación (ejemplo pelea) y quédate con él hasta que se calme y podais dialogar.

Se flexible, deja que saquen las cazuelas y se entretenga, así evitas que se acerquen al cajón de los cuchillos. No te obsesiones con los horarios rígidos, pacta el momento de recoger, bañarse… pero permíteles 15 minutitos más si eso evita una discusión.

 

Alternativas al castigo

Manifiesta tu desacuerdo con esa conducta y lo que esperas de ellos. Muestra cómo rectificar. Dialoga con ellos, procura dejarlos hablar sin decir lo que deben hacer sino ayudando a que se den cuenta del problema y la solución.

Dar opciones no órdenes: Es la hora de cenar los deberes sin hacer. Podemos hacerlos juntos después y saltarnos el cuento o puedes levantarte más temprano y hacerlos por la mañana antes del desayuno. ¿Que prefieres? Negocia con ellos, enseña democracia.

Comunica tus sentimientos (sin chantajes emocionales): Me he enfadado mucho cuando has roto la lámpara. Te pedí por favor que no jugaras en casa al balón y no has hecho caso.Te has saltado una norma de convivencia, por eso estoy enfadada, y también estoy triste porque esa lámpara me gustaba mucho y ahora esta rota.

Buscad soluciones juntos. Podemos arreglar la lámpara juntos o buscar en internet como fabricar una con material reciclado. Por otro lado saldremos a jugar al balón a la calle y así no se verá tentado a jugar con él en casa.

Haz que las cosas sean divertidas y las obligaciones juegos: Ayúdale con los deberes y pasa un rato agradable. Recoged los juguetes con un cronómetro a ver si superáis la marca del día anterior y anótalo en un mural. Si hay que hacer varios recados prepara una yinkana, dibuja un mapa con los lugares a donde ir y las pruebas (1. Panadería: comprar pan. 2. Tintoreria: recoger edredón 3. etc) y una meta: el parque.

Por último quiero hacer una mención a los premios. Castigos no, pero premios tampoco. No conviene acostumbrar a los niños ha hacer las cosas a cambio de un premio, o acabarán siendo unos interesados. Los premios muchas veces entorpecen el desarrollo de la moral y enseñar a recurrir al chantaje para conseguir sus fines creando personas manipuladoras.

No enseñemos a nuestros niños/as a obedecer sin rechistar ni cuestionar al adulto, la autoridad, bajo castigo. Enseñémosles a ser críticos, a consensuar las decisiones democráticamente, a autogobernarse, a resolver los conflictos pacíficamente, a aprender de los errores, a buscar soluciones de forma creativa. Enseñemos con paz y justicia e inevitablemente cambiaremos el mundo.

Esto no siempre es fácil. Tenemos mucho de desaprender. Date tiempo, y no te fustigues cuando no lo consigas. Cuando no actues correctamente simplemete disculpate de corazón y trata de aprender, es un aprendizaje que merece la pena.

 

Tania Arribas.

Estos artículos han sido compartidos por la autora en la revista online Irreducibles, proyecto que surge con la intención de construir un mundo mejor, te animamos a conocerlo: www.irreducibles.net

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